domingo 24 de julio de 2011

PALABRAS PROHIBIDAS.




Cuando el alma se desenreda, cuando la memoria de la piel es lo único que queda, hay palabras prohibidas, palabras que no vuelven a pronunciarse, que hieren el alma propia y el alma ajena. Son palabras que se escapan desde las entrañas, que luchan por hacer ese viaje vital desde las tripas hasta el corazón. Palabras que llevan tatuado cada momento, cada instante que el tiempo nos regaló antes de los días de plomo. El deseo de volver a decirlas te mata por dentro. Se revuelven todas esas palabras ya no pronunciables incendiando las noches. Para cada palabra un momento, para cada segundo, para cada diminuto y efímero instante un sonido que se columpia en la garganta. Para todos y cada uno de esos momentos dos palabras. Pronunciadas una y mil veces al clarear el día entre las sábanas cegadoras. Un diccionario secreto, en un idioma eterno, una ortografía hecha de la piel ajena y del alma propiia. La gramática de la pasión sin límtes. Quien pudiera volverlas a decir justo en el momento en el que fueron pronunciadas. Aunque fuera una última vez.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

La cobardía es asunto
de los hombres, no de los amantes.
Los amores cobardes no llegan a amores,
ni a historias,
se quedan allí.
Ni el recuerdo los puede salvar,
ni el mejor orador conjugar.
(Óleo de una mujer con sombrero, Silvio Rodríguez)