
Años sesenta, New Yersey, Estados Unidos. Un negro aspira a ser campeón del mundo de boxeo de los pesos medios. De los barrios bajos a campeón del mundo. Algo que la furia racista no podía tolerar. Tres cadáveres en la noche de New Yersey y la vida del " Huracán " entró en una espiral hacía un infierno personal. Exclusivamente por su color de piel.
Rubin Carter pasó más de viente años en prisión por tres crímenes que no cometió. Fue sentenciado a tres cadenas perpetuas por un tribunal del Estado de New Jersey con pruebas amañadas, testigos manipulados y un jurado con evidentes prejuicios raciales. Bob Dylan http://www.youtube.com/watch?v=mAbM4Px9l50 escribió una emocionante canción sobre su caso. Una joya de su discografía. Veinte años después Rubin Huracán Carter fue absuelto por un Tribunal Federal de los Estados Unidos.
Es un caso para recordar las imperfecciones del sistema judicial en países desarrollados, para recordar lo terrible que la condena a muerte puede resultar cuando puede haber error judicial, ( imaginenos que le hubieran sentenciado a perder la vida ) y para pensar en los millones de Rubins Huracan Carters encerrados en millones de prisiones de todo el mundo.
He querido acompañar estas letras con una imagen de Carter sonriente, posiblemente saliendo del Tribunal Federal que le dejó en libertad, sonriente. Su sonrisa es una luz de esperanza.
1 comentarios:
desde luego le admiro , yo no se como le queda tiempo aun para escribir cosas bonitas, con lo liado que está ,felicitsciones
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