A veces es mejor tener el corazón en la cabeza,
que la cabeza en el corazón.
Prefiero un cardiólogo a un psiquiatra.
A veces es mejor tener el corazón en la boca,
y en los labios.
Prefiero la melancolía a un dentista,
un desamor a un dietista.
Besos, a un adiós.
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